Muestra poética de Víctor Toledo

Continuación del sueño de John Donne

Iosiv Brodsky se ha dormido, se ha dormido su John Donne
y su Pushkin, su Platonov, se han dormido
y su Shestov.
Duermen sus amigos, las campanas cristalinas del invierno
en el enojo de su maestra Axmátova y el corzo en el soto nervioso de su mano.
Duermen sus largos versos de halcón y el divertimiento mexicano para Octavio Paz.
Los “versitos de Pasternak”,  su amigo Derek y el Reino del Caimito
y al descuerdado corazón de Mandelshtam
no despierta el tambor de Mayakovsky.
El todo sueña con la nada, el agua sueña con el fuego
el sueño sueña (sólo Ulises dobla el arco del tiempo)
su tonta asíntota triunfar: sí hay regreso
Y la flecha emprende eterno vuelo, detenida.
Duerme el latido de la púrpura en su lecho cardiovascular
el rítmico látigo del padecimiento: su puño azul cansado fuma
y sueña el humo de su cigarro-pluma, sueña la realidad
y el mundo despierta en este sueño.
Duerme el mínimo polvo de las alas de las mariposas
el oro de la punta de las estrellas y el polvoriento polvo de las olas
el polvo del universo duerme
en su color azul.
Iosiv Brodsky sueña que el orbe duerme al fin
la esfera se ha dormido y sueña que el bardo arrulla el fin
Iosiv por fin despierta y ve:
vigila el sueño de sus padres con los que ya se reencontró
(se posaron convertidos en cornejas
en el hilo destensado del teléfono (su cordón de plata umbilical).
Y el cajón de cuarto y medio de Leningrado también sueña
en la caja infinita de los versos.
Sólo la selva espesa del blanco de la nieve
mantiene su vigilia escandalosa y grita su insomnio: todo duerme.
La nieve sueña el sueño del poeta, el afilado brillo del diamante del norte.
Los traductores y reseñistas sueñan volando sus versiones
hacia los suplementos del domingo
y talan epitafios para estar con él, talan bosques, talan tumbas
tallan las durísimas caras del tiempo
pues todo sueña pero la nieve de la oscuridad no había caído tan seca
y tan espesa.
Toda la época descansa con su último poeta.
El sueño comunista y el camino americano duermen juntos
Y la odiada profusa pro-rusa prosa rusa
                                                                   es la almohada pedestre del ligero inglés
“y cada verso hermana a otro, aunque en sueños se musiten:
‘haste a un lado’” sueñan
suenan las cadenas de mentiras:  Don, don
y los tirajes, los señuelos de las señas
                                                                  duermen
eslavos eslabones y esclavas del color 
las levas en las naves que se elevan.
Y más allá del Neva o del Mississippi
donde silban sus sueños sinuosos las serpientes
más allá del Volga o del Colorado
                                                             ladran los ladrillos
de largometrajes y los acetatos
de la industria del sueño -las paredes de agua- se revientan.
Nadie los perturba, el cielo -no la nada-  enturbia y los masturba.
Un diluvio de estrellas una cauda de cometa
una herida de luz abierta en el oscuro velo
una mandarina derramando estrellas
una roja boca estandarte y la negrazul bandera
vagina blanca, se abren para recibir tu sueño.
Sueña la larga venida de la lluvia de Tarkovsky en la pared
y el grito cristalino de la mar
azur azoro del azor
que “cae” como el poeta: cuando asciende.
Cae para elevarse en un sueño de plumas
cobijando al mundo:
“nieva, Neva”

(La zorra azul, 1996, UNAM)

Retrato de mi madre con meningioma

             

(((( Me dijo Rodrigo Rojas, neurofisiólogo expatriado ((mientras su padre
Gonzalo Rojas hablaba del silabeo angustiante de la A: asma, angustia, Angst
(Auténtica aspiración, inspiración, las piedras expiran las nubes
espiran el mundo respiran el cosmos))): 
“sólo tumores malignos resultan de alteraciones sicosomáticas”.
(No estuve de acuerdo) el meningioma
(álter ego del sueño de mi madre       alteridad rosácea       nube de piedra
caracola sin mares náufragos     sin fragatas sirgando voces fragantes
sirenadas       hilaridad de risas óseas
de neuronas) lo provocó su sufrimiento, un neuroma
aspiración moral profunda -aroma del no- que estrelló un gigantesco meteorito
contra la pulida vidriera de su sacralidad
entraba arrasando el mundo la noche con su caos, el intimor, el tornillo sin fin
sin centro ni sentido.
El sufrimiento físico, rizófago profundamente vacío, el sueño mentía,
no dormía (por trabajar) la noche desplegaba una expansiva loza
crecía como tumor indoloro en su cerebro agudo y estrellado
El neurocirujano, sonámbulo amante de la Cábala, Fausto A.
Otra vez la angustia de la A-
decía “el origen de esta indetenible crecida celular no tiene explicación”
((di que es mar de neuronas sin dique que se fosiliza para seguir creciendo
salto de puma es el oleaje, alto de espuma, lava blanca lavada y fría.
Calderón que se detiene (sin detenerse)
para seguir su avance (de punto puente)
justo entre la entropía y su caldera opuesta: espesos trópicos del aire))
Y Rodrigo: “no es peligroso si se detecta a tiempo”
Mas el  nocturno tumor rotundo de la moritur medicina del estado tardó años
para oír al doctor en letras: tenía algo en la cabeza devorando su personalidad
Vampiro-gorgona que atacaba a la Duramadre, seducía a mi Piamadre
y reventaba las tornasoladas sedas de Aracnoides
posesión más del alma que del cuerpo
no era solo el rizoma que crecía, era lo enraizado a nuestras fallas.
Doctor Fausto conectó los filamentos de la pestilente institución con la raíz
para hundir su trabajo, el corte  rizo del soma.
Terapia intensiva, infarto cerebral  (se ahoga el español: renace entre la nube
rosa el didxazá) aporisma lingual  (deletrea deleitosas letras deletéreas
etéreas heteras) oscura explosión brillante
en algún punto de la galaxia.
((Coma,        pausa de sintaxis cósmica, oración particular (participio)
disolviéndose        -sol del Yo viéndose, comiéndose, lloviéndose-
(reflexivo        diluvio diluyéndose)
en la cláusula genérica del infinito, en su parte del precipicio)).
La noche se rompió: una cascada con el limo de todas sus estrellas
cáscara de algas -su verdad- se  reventó.
Madre ya no tenía sentido para ti la vida, sin centro.
El caos con el vértigo de su cerrada noche entraba por la ventana del brillo de tus iris 
viento que brotaba (manantial limpio de luz) de la última rotación de la tierra
cuando aún briznaba el destello de la mirada de dios.
Débil llama de la esperanza, te apagó de un coletazo el dragón de la corriente marina
último sentido que se sostenía en el verdeante borde de sus ojos.
Tus hijos peleaban entre sí, botellas de mar rotas sus contradicciones,
te dejaron sola en la casa abandonada ((ocupada por sombras
(visitas lacónicas, lejanas) respiraba preocupada,
por las esporas de sus hongos, por el pasillo angosto
el pulso escandaloso de tu piedra))
con su frío retenía los gases que tu cerebro no podía controlar
escapaban y le daban repulsión al asco, olías a flor podrida, y el pulsar
de la estrella se doblaba, en pliegues oscuros amarillos
esto te avergonzaba, angustiaba, “angst, angst”  -tosías nerviosa-
pero ninguno regaló ternura para tu abundante calvicie de sesos
ni encendía tu color
con oxígeno sedoso
((para prender tu día en las etéreas cuerdas áureas del código genético
(punto de oro del ojo de la Nada, infinito palíndromo
aeródromo de Moebius) de la luz del humo (palimpsesto)
de tu  incendiada noche -empalizada de incestos: ingentes lagos andantes indigentes logos alegres de memoria, sinapsis sin lugre que morían
un pájaro diciendo me moría, un sátiro cantando su amoría))     
ni sostenía tu aliento
reventar tu íntimo temor, el ancestral tumor del miedo:
tu obsesivo amor interno a la muerte (apoplejía de la luz, tierno maná).
Era sencillo pero no los enseñaste, siempre trabajando 
odiaron las faenas, las orillas irregulares de las genuflexiones
y extrañaron doblemente el paraíso (en la arista del recuerdo
el sílice del viento zampoña su armonía con un vilano largo y seco).
¿Tiene sentido escribir después de esto?
De nadie cayó una gota dulce – hubiera detenido el mar eterno de lo informe
(( la piedra de la locura multiplica alegremente (reflejando el menor acre
de olor, espacio y movimiento) la obscena cópula de la Creación
piedra calcárea  (espeso espejo       calca el área de  la Infinita Nada ))).
¿Escribir?  Calaca cálida.  ¿Veneno hinchado       curar nostálgicas neurosis
cobra(r)  al día su cobardía?
Pero no puedo detener la mano que se mueve acariciando tu tumor, hoja blanca
que crece geométrica, desplegándose sin control.
Te torturamos, dejamos sola, y cómo te queríamos.
Nuestro ser ((sintaxista sin auto verbal (sólo sentido del sin sentido))) no es cósmico, no es humano, sin carne trashuma, no tiene templo del tiempo
es rizomático cristal, amorfo morfema (Morfeo sin amor: Paréntesis vacío
del  Meningioma que fosiliza porosamente   el Vacío).
Tiró diez dados la Sincronicidad (la nada es el dedo de Dios)
un día de abril  -medio día (se adelantó furiosamente el verano), madrugada
(cuatro bajo cero, noche oscura del alma,  catástrofe del clima)
al quemarse (a qué amarse) la casa de cartón de la muchacha que te cuidaba
 -mientras corría
para encontrar a sus hijos- se fulminaba tu cerebro:
con el esperma viscoso y helado de la muerte:  meningitis.
Viciosas y aladas las meninges, antientrópicas falanges , las mininas meninas
los reumas, los neumas, las mínimas vendas protectoras contra el caos
terminaron por ceder su resistencia y entró el terror de lleno, el  Abandono
el hilo negro (gordo gusano rojo saliendo amarillento de tu boca
agua espesa que al fin tomó color) de tu soledad.
Al quemarse (amarse para qué) el cubo de cartón corrugado bajo del horizonte
Arrastra el terror (avalancha cósmica de tierra) y cada tarde vuelve su voz
“la puerta de la noche estaba abierta” -dice-, el miedo no perdona
enciende la pira más alta del insomnio -estrella la luz-
yo a quién con facilidad la nao del ser la náusea, rapta, y me aleja de ti
me deprimía, me arqueabas debilitando mi entusiasmo
que sólo ilusión se sabe para pasar la vida
alegoreaba en mi apetito, algoritmos de baba, alejabas mi alegría
(asqueada), se gastaba el dinero destinado a viajes y  libros
en cajas vacías de medicinas, pero te aferraba a la llama
(zalamera salamandra -sale de la sala de la sal oxidada) del oxígeno.
((Me angustia decir amé (amor, asma del espíritu, balbuceo del alma, buceo
de alvéolos en el  aire)), todo esto son solo las negras palabras, velos de olas
en el alba, que no pudieron salir de mis ojos cuando llegó la Presencia
de la Nada.
Gonzalo Rojas habla con entusiasmo de sus dificultades para respirar la A
((nada: No y A de angustia) (y D angosta de dios))  y yo
no lo puedo seguir con atención (converso con su hijo)  pues oigo cómo
la piedra precisa de la Araña estrella el aire, meninge transparente ))))

 

(Retrato de familia con algunas hojas, 1999, CONACULTA, México)

El son-ido de las abejas prende la luz:

(La luz es el murmullo de las abejas)

 

La luz es el sonido oscuro de las abejas
La luz es el son ido oscuro
La luz es el sonido sordo de las abejas
La luz es el son ido sordo
La luz es el sonido grave de las abejas
La luz es el son ido grave
Que en el aire se grabe
Con fragancia dorado
Con vocablo soñado
Con boca hablo, convoca,
Con acento de oro:
Ese rayo encantado
En el Verbo vibrante
(Y en el hoyar clavado).
*El canto bajo y sordo de las abejas teje la luz:
Murmullo del más allá.
La Lengua es la abeja en el cáliz de la luz.
**En el lis se desliza
La hora de oro de la luz.
***Zumbido de luz
El zumbido de la luz llega desde el origen
Llega desde la nada
Forma en ella una llaga: forma la Forma.
Y Ella llega con la llaga.

Forma las alas
                         De la luz.
****Dorado zumbido de luz:
Mandorla
                     Primera voz.
La horma sin forma de la Forma.
*****La horma maleable del amor.
A la nada del mal
Le hable maleable
******La miel el semen del sol
Panales testículos, el falo infinito de sus rayos
Penetrando el bosque de flores, en la lluvia de flores.
Abejas ovarios, zángano amor de la colmena
*******Almena del violonchelo: sonido de espesa miel,
Sonido bajo del oro
                                   Nido bajo del oro
                                                                  Del canto de la hora azul
                                                                                                           Altos violines del sol
Aguda luz, grave sonido
********Flor vagina infrarroja ultravioleta.
El rayo enterrado en la piedra
El rayo del sonido en la piedra de la luz.
El son en su nido.

Lengua-matriz, cáliz-estilo, eco
Azul pistilo de la flor de lis.
*********Eco: hueco llenado
Forma en su nido
**********Vaciando el Vacío
La luz llega con la lluvia
Del Ser
Nadando la nada
Son ido sonido
O dinos, o dinos
***********
Hoyar
              rayo
                         hollaR
************Constelación de heridas sonrientes
Ardientes de Dios.
*************Universo
Murmullo florido:
Flores son soles, planetas abejas.
Sistema plantario planetario.
Planta río y plan etario.
**************Panal del vacío
Luminosa mandorla
Brotando primeras voces:
Abejas
Mensajeras habitando el Mundo
***************Abejas alas de voz
Luces de son

(Alas de rumor
Alas de susurros
Alas de murmullos)
****************Abejas polen astros
Letras abecedarios
Sonido luz
Polinizando la Flor
Galaxias, Uni-versos.
*****************
UniVerso
Unidad del Ver
Unidad del Ser

Rumor de luz
Sonora luz
Hada dorada: Hades azul
Luz a seda: Hada rodada
En la luz aceda del Hades:  
Perséfone accede a la sede de la nada
(Donde cocina el Todo su miel)
Perséfone renace a la luz dorada
Perséfone retorna en el rumor dorado
De las alas transparentes
                                       De la luz.
******************
Persevera Perséfone
perse en su fonación
Forma severa de la resurrección
Vera dorada de la Primavera
                                                  Se ve
El anillo de oro, cíclica fe,
Marcado en el cuerpo del rumor de sus abejas
En los fonemas del día y de la noche.

El sonido anida en el vacío
Perséfone persiste en áureo ritornelo
En ola de su aureola. Anillo del anhelo
Aro de oro de las estaciones
Oraciones de fuego, arco de agua
Seco arcón del manantial, barco de albor,
Arca del aire de la luz. Sortija del sonido
*******************
La seda de la luz
La sede de la luz
La ceda en Primavera

La seta en el Verano: el rayo con que ralla
La Zeta luminosa en la página celeste de la noche
Acento que aparece la gramática vital
                                                                     ortografía sagrada, oro-grafía
Sobre el Ver-bo, la Palabra, que labra y que abra
Estallando el vacío, esculpiendo las formas de la Forma
-Ave fénix saliendo del albo cascarón-
El día sobre la noche, luz en la oscuridad 
Abeja en nebulosa 
********************
Con seda dorada del Verano
A Perséfone conceda retornar
En el rumor de las abejas
En las alas traslúcidas
Del zumbido grave de la luz
En el murmullo seseante, sibilino
De la orla de las olas:
Hades zedA
                        Hades ceda
*********************
Mandorla aureola de oro
Del Vacío, de la Voz,
Orla, ola, oración:

Abejas abecedarios astrales_
De un panal solitario
Sol colgando de un río
(Que es rama del aire
Que el albor derrama)
Son ido, sonido llegando
Luz (del) sonido, sonido (de la) luz.
**********************
El rumor del rayo
Vibrando en las alas transparentes del aire
Marcando en círculos negros y dorados
Los nemes
(Semen son, Semen soL)
                    El cuerpo de las abejas.

El rayo bate sus alas transparentes de aire.

Velocidad del sonido de la luz
El instante de la noche
En la eternidad del día
Hoyar la nada, Adán al rayO
***********************
Leí mal los nemes: semen sol la mieL
************************

Cavar un río en el vacío, acabarlo, a cavarlo,
A cábala a la nada, acábala, cava del alba
Canto de albahaca morada del trueno:
Rocío del fuego, rocío de luz, rocío sonido,
Rumor del río rayo abejorro, sonido transparente.
Vacío al río, al río vacío
Llena la nada, la nada llena
Llena a la nada un ala.
Vacío el vacío
                             Oír ese ríO
O ir a la nada. Adán: ala: ríO.
*************************
Río a vacío:
                         Oí 
                                    Cava
                                                  OíR

**************************
En la ensenada de la nada nada
El son ido del silencio
                                      Nada enseñada
                                                                    Seña
Son retornado del tornado, rayo: sonido que conforma al Vacío
Y lo ilumina
                        Con la estrella
Que es grano de polvo, chispa del silencio
Polen de luz, luz del polen, semilla del sonido, abeja dorada
Trans-porte.
***************************
El son ido oscuro de las abejas
El sonido oscuro
El son ido sordo de las abejas
El sonido sordo
El son ido grave de las abejas
El sonido grave
                             La Luz
                                            Que en el aire se grabe.

 

(Del Polen, Buenos Aires Poetry, 2019)

Córdoba, Veracruz (México), 1957. Medalla de Honor Presidencial Pablo Neruda (2004). De poesía: Borís Pasternak (1999), El águila en las venas (Neruda en México, México en Neruda (2004). Poemarios publicados: Poemas del Didxazá (1985), La casa de la nube (1996), La zorra azul (1996), Retrato de familia con algunas hojas (1999), Abla o nadA (2002), La mariposa en la estrella (2001). Premios a poemarios: Premio Nacional de Poesía Joven (1983).

Imagen de la cabecera: Fresco de las constelaciones en el Palacio Farnezze (Caprarola).